sábado, febrero 28, 2009

NO AL EROTISMO DE PLÁSTICO




Algún día alguien deberá reconocer el papel liberador que ha jugado internet para la imaginación sexual. Porque, por más que parezca lo contrario, en el erotismo y el sexo lo más importante son las imaginaciones y no el acto genital en sí.

Son nuestras fantasías las que nos dominan. Y la red ha sido la primera plataforma universal donde expresar tus fantasías, tus deseos reprimidos, romper tus tabúes. Eso supone una función psicológica e incluso social sin precedentes.

Qué pena que la mayoría del erotismo que ves en la red sea tan pobre y defectuoso. Me horrorizan por ejemplo esas escenas eróticas de "plástico" con modelos musculosos, luces falsamente "artísticas", todo tan rígido, tan encorsetado, tan comercial, tan falso.


El verdadero erotismo está en las cosas pequeñas y vivas. En las fotos a veces desenfocadas, en las escenas que parecen cotidianas, en las mujeres que no salen de una revista de moda, perfectas y gélidas.

Busco incansablemente ese erotismo natural, de pubis no resurado ni testículos depilados, de gente humana y normal y no de diseño.

Pero casi no encuentro.

5 comentarios:

Abriéndome dijo...

Es que casi no hay. Ahora, que me ha dado por la fotografía (más bien, mis fotos son una patata, pero quiero aprender), le decía a mis amigas que me sirvieran de modelos de desnudos y todas decían: dios, con estos cuerpos...

¡Precisamente por eso! ¡Quiero cuerpos bellos, reales!

Anónimo dijo...

Tienes toda la razón. Has de convencer a tus amigas.
Y verás como luego les gustarán las fotos...

B.E.

Sigfrido dijo...

Muchas veces busco compulsivamente en las páginas de sexo casero esas imágenes a las que te refieres.
Un saludo

Anónimo dijo...

Gracias Sigfrido. Espero que tengas suerte en tu búsqueda. yo sigo esperando enamorarme de la cibermusa.

B.E.

Anónimo dijo...

Cuanta razón tienes, la belleza de la mujer corriente, convencional, de tu vecina, de tu hermana, de cualquier mujer que te puedes encontrar por la calle cualquier dia nada tiene que ver con esas mujeres como hechas en serie que se suelen ver. Es precisamente la imperfección cotidiana, el granito minúsculo, el vello sedoso y, por favor, el pubis sin depilar más que en el arranque de los muslos lo que hace sublime a la mujer real, no a la de plástico. Enhorabuena por tan magnífico blog.