viernes, febrero 13, 2009

EL FACTOR DE COMESTIBILIDAD

Un amigo mío, muy mujeriego, siempre me repetía la misma letanía: "para saber si una mujer te gusta hay que tener ganas de comerla". Y es verdad que en el habla popular se emplean estos términos: "está para comerla" o "está para chuparla". Y nos hablan de una verdad erótica elemental. La primera analogía entre el sexo y la devoración.

Eso incluso es palpable en las imágenes de animales cazando a sus presas. Muchas veces hay una especie de extraña relación con el sexo. El depredador no actúa movido por la violencia o la venganza, sino por el deseo. Y en el gesto desmayado de la presa cuando cae en sus garras hay algo de la persona que se abandona al seductor. Incluso el cazador se lleva a su víctima hacia un lugar oculto para devorarla, como ocurre en muchos casos de violación. Véase sino la terrible y lujuriosa serie de los bandidos de Goya.

En efecto, llevas dentro una imagen de la mujer como algo irreal y comestible. Como si sus pechos fuesen mazapanes, los pezones caramelos, y el sexo una especie de marisco recién pescado y que sabe todavía a mar. El deseo opera ese milagro de convertir al ser amado en una especie de pastel. Y yo creo que esa es la mejor metáfora del deseo sexual.

4 comentarios:

Joey (Josephine) dijo...

Decisiones que se toman porque sí. Llevo leyendo algún tiempo, nunca he comentado. Supongo que porque no tenía nada que añadir, pero hoy quiero hacerlo, si no te importa.

Me fascina cómo escribes, me resulta extremadamente calmado, reconfortante pasarme por aquí, y encontrar un nuevo pensamiento que leer. Creo que tienes una visión cristalina de temas que demasiado a menudo se ven enturbiados por mil razones, y por eso me gusta.

Yo te puedo decir, desde una experiencia femenina, la mía, que nosotras también sentimos (o por lo menos yo lo siento) ese impulso irracional que parece que nos quiere hacer devorar al otro, y es ese impulso, que nunca antes has experimentado, el que a mí me llena en el sexo, esa necesidad de abarcar a tu amante, de devorarlo, la que hace del acto algo tan especial.
Por eso, mis más sinceras felicitaciones, a partir de ahora sabes que andaré por aquí, y si vuelves a hacerme hablar, hablaré.

Un saludo

Abriéndome dijo...

Es cierto. Siempre dan ganas de comer...

Anónimo dijo...

Muchas gracias.
Me gusta tu blog.

B.E.

Zorra Bella dijo...

Hola.
Llevo un buen rato en tu blog, disfrutando inmensamente tu erotismo masculino. Me ha encantado. Te enlazaré. Un beso